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viernes, 19 de septiembre de 2014

El arte del azulejo portugués

Hola/Olá/Oi

Un saludo cariñoso a nuestros lectores de Francia, Estados Unidos, Chile, Colombia, Brasil, Antillas y España. Sin olvidar de todos los demás en los cuatro rincones del planeta que nos acompaña.

Hoy hablaremos de azulejo, en ese caso, del azulejo portugués.

Siempre me ha encantado el modelo y estilo del azulejo portugués. He ido a varios museos, monasterios, casas antiguas y viviendas donde el azulejo era el protagonista del espacio.

Símbolo de la cultura portuguesa, el azulejo portugués es reconocido en todo el mundo. No solamente por su valor ornamental, pero de arte en sí, pues el azulejo de Portugal está presente en Brasil, África, India... Los portugueses fueron dejando marcas de su arte única por donde pasaba, así que es fácil encontrar azulejo portugués en todas partes.

Los primeros azulejos que llegaron a Portugal venían del mundo árabe, concretamente de Sevilla y allá por el siglo XVI, empezó entonces la producción portuguesa de azulejos.

Los motivos y los colores son muchos hasta el siglo XVII, a partir de ahí el azulejo portugués empieza a ser azul y blanco, pero ese estilo dura algunas décadas y luego en el siglo XVIII, regresa la variedad de colores en los paneles o murales.

Una aclaración etimológica de la palabra "azulejo": No viene de la palabra "azul", sino que es de origen árabe azzelij que significa pequeña piedra pulida. Dicho término era utilizado para designar el mosaico bizantino de Oriente Próximo.   

Hay verdaderas obras de arte hechas en azulejo como este panel expuesto en el Parque Eduardo VII en Lisboa. Retrata la Batalha de Aljubarrota. Una obra del artista portugués Jorge Colaço. 

Os deseo un feliz fin de semana y hasta breve.

Foto: AlvesGaspar- Wikipedia (Wikimedia Commons)

miércoles, 28 de agosto de 2013

Alumno en las Azores

Foto: arquivo pessoal
 

Hoy estoy muy feliz porque veo los frutos de mi trabajo. Es gratificante ver que los alumnos pueden comunicarse en el país de destino sin problemas. Al final, según todas las guías y libros de profesor de lenguas extranjeras, la finalidad primera de la enseñanza de una lengua extranjera es permitir la comunicación.

¡Así es!

Recibí hoy una postal de un ex alumno que se encuentra en las Azores desde hace tres meses y me relata su experiencia e impresiones:

"Já cheguei ao mundo lusófono (...) Pretendo ficar aqui até ao próximo verão. Aluguei um apartamento em Lajes. Estou todo o dia a falar portugués, já fiz amigos e amigas. Consigo entender bem as pessoas. O português que aprendi foi valioso, sem ele não poderia ficar aqui. Espero que estejas bem (...) Um forte abraço (...)."

Este alumno ha estudiado conmigo 9 meses alcanzando unos conocimientos muy próximos a los de un alumno de intermedio. Tenía planes de irse a Brasil o a las Azores. Optó por la segunda. Quería descubrir nuevos horizontes y vivir una experiencia laboral y personal extranjera que fuera distinta. Parece que lo ha logrado.

¿Por qué no? ¡Claro que sí!

¿Y tú?, ¿A qué esperas para empezar a aprender portugués?

Aulas Lusofonia Galiza










Rio Homem: entre Galicia y Portugal (un pedazo de historia de la Península Ibérica)

Rio Homem (arquivo pessoal)

Aunque sea un río portugués, el Río Homem se encuentra entre España y Portugal, en el límite, es decir, en la frontera. De un lado Terras de Bouro (Gerês-Portugal) y del otro Lobios (Ourense-España).

Así que, no hay excusas para no visitar ese espacio natural muy cerca de todos.

Allí, en verano hay gente de todas las partes, no es raro encontrar alemanes, ingleses, mexicanos, daneses... Hay una especie de piscina natural formada con la propia agua que cae de las piedras.

Es un lugar marcado por la belleza natural, así como histórica, ya que en el camino el visitante tiene la oportunidad de ver la antigua carretera romana con decenas de marcos de piedras (miliarios) que marcaban la milla romana y algún que otro rastro en la calzada de los antiguos carros romanos. Hablaremos de eso más adelante, porque, sin duda, hay mucha historia.

Aulas Lusofonia Galiza